* Historias de mochila y bocata

Bonito lugar Pastrana e interesante historia la que encierra su Palacio Ducal.

Cuentan los libros de historia, que La Princesa de Éboli, Ana Mendoza, pasó unos cuantos años encerrada en el Palacio Ducal, por la mezcla de un problema amoroso con otro político, unido a envidias y tráfico de influencias.

(Vamos, que yo creo que se la acusó de ‘conspirar contra la corte’…aunque fue más bien por darle calabazas al Felipe II…)

En fin, que la Princesa, estuvo recluída en su Palacio de Pastrana, y para mitigar la soledad, se asomaba una sola hora al día a la reja que daba a la Plaza, que se llama desde entonces Plaza de la Hora. Aún así, me parece una mujer que fue libre de elegir qué hacer y qué no, y todo con un ligero toque feminista. O quizá no.

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